EVOLUCION Y ASENTAMIENTO DEL YO AUTÉNTICO

La espiral se cierra y sólo se vislumbra a la luz de la esperanza. Sólo contrastando el conocimiento con la fuente real podemos aceptar tales emociones y estar de nuevo en equilibrio.

Esta obra no es solo un objeto decorativo: es un viaje íntimo hacia el equilibrio interior. En cada una de sus formas circulares late una historia de transformación.

Las experiencias traumáticas rompen nuestro equilibrio psicológico. En mi caso, el tiempo no podrá cicatrizar las heridas sino son tratadas las causas. Tengo que desnudar mi alma y hablar de ello, llorar, rabiar y sentirme culpable, triste para poder avanzar.

La espiral se cierra y sólo se vislumbra a la luz de la esperanza. Sólo contrastando el conocimiento con la fuente real podemos aceptar tales emociones y estar de nuevo en equilibrio.
Yolanda Moreno (YM)
Artista emocional contemporánea | Arqueóloga de las emociones
Obra inspirada en la resiliencia, centrada en el avance en forma de espiral hacia la liberación del Yo Interior.
En psicología, la resiliencia es mucho más que una palabra: es la fuerza silenciosa que nos permite levantarnos después de haber caído, la capacidad de transformar las heridas en cicatrices que cuentan historias de superación.
Durante seis años he caminado por senderos imposibles, donde las emociones se desbordaban y los pensamientos parecían atraparme en un bucle sin fin. Y, sin embargo, en medio de esa tormenta, descubrí a mi verdadero yo. Aprendí que el viaje hacia una misma nunca termina, porque ser auténtica es un reto que pocas mujeres se atreven a emprender: significa romper las reglas impuestas, desafiar las expectativas y mostrarse tal cual se es, sin máscaras ni disfraces.
Sé que me juzgarán. Pero cada juicio se convierte en un recordatorio de mi libertad, porque hoy decido sobre mi futuro con más firmeza que nunca. He comprendido que para encontrar mi yo único, la clave está en mantener la distancia justa y en aprender a manejar la ira como una energía que se transforma en fuerza.
Sigo aprendiendo. Aprendo a decir “no” sin culpa, a controlar mis emociones en las batallas cotidianas, a elegir la calma en lugar del caos. Y aunque el camino no siempre es fácil, sé que la valentía y el deseo profundo de superación personal son las luces que me guían hacia la salida.
Este no es solo mi proceso: es una invitación a todas las mujeres que sienten que su voz aún no ha sido escuchada. Porque ser una misma es el acto más valiente de amor propio.




