
La luz
En esta obra, Yolanda Moreno Chamorro articula una narrativa profundamente personal en torno a la transformación, la resiliencia y la conquista de la libertad interior.
París, tradicionalmente asociada a la luz, se convierte aquí en un símbolo dual: un espacio de contemplación y, al mismo tiempo, de encierro. Desde esa “torre” metafórica, la artista observa durante años el mundo exterior, estableciendo una distancia entre la experiencia vivida y el deseo de expansión.
La obra plantea ese tránsito: del aislamiento a la apertura, de la contención a la elevación.
La luz, elemento central, no se presenta como algo inmediato, sino como una conquista. Es el resultado de un proceso interno en el que la supervivencia emocional da paso a una nueva forma de habitar la realidad.
La composición sugiere un movimiento ascendente: una reconexión con la tierra como punto de partida, desde donde se hace posible volver a elevarse, esta vez desde la libertad. En ese ascenso, la luz se descompone en una multiplicidad de colores intensos, reflejando la riqueza de la experiencia humana cuando es plenamente vivida.
Esta pieza no solo habla de un lugar, sino de un estado:
el momento en el que el individuo deja de observar la vida desde la distancia…
y comienza, por fin, a habitarla.